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El aliciente de los sábados por la noche en
el Tío Molonio son los 140 euros de consumiciones disponibles a
los acertantes de los dos míticos bingos que se realizan desde hace
ya casí cuatro años. Con
cada consumición que toméis,
a partir de las 10 de la noche, se os dará un cartón para
que juguéis y a partir de aquí, todo depende de vuestra suerte
y de que entendáis (que no siempre es fácil...) los
números
que Charlie, el maestro de ceremonias, va cantando...¿*-?"//.... ¿A
que parece un vendedor de crecepelo en el lejano oeste?
Vuestra colaboración es imprescindible, porque para cada bingo
hace falta una mano inocente, y que sea inocente porque sino se comienzan
a oir los gritos de ¡TONGO,TONGO!. Pero si lo hacéis bien, la gente os
lo premiará con un sonado aplauso.
Pronto entenderéis las referencias a mitos deportistas, algunas mujeres
religiosas, bichos del reino animal y su anatomia, la importancia de las
rayas y si van arriba o abajo, mariscos, el vinilo o el "fooodi-faaiiif".
La familia va creciendo, y se admiten sugerencias (de buen gusto, por
supuesto).
Todos los sábados en dos sesiones, a las 00:30 y a las 2:30
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Los premios que se conceden son : una botella
de champán para el primer acertante de la línea y 70 euros a
repartir entre toda la gente
que cante a la vez el bingo (si cantan dos personas a la vez 70/2=35 a
cada uno...). Hay que estar espabilado, sin embargo, que si el Maestro
Binguero llegase a cantar otro número sin darse cuenta que alguien tiene
bingo, ese número también valdría para el bingo así aumentando la posibilidad
de tener que compartir el premio; cosa que es bien altruista, pero poco
popular con algunos. Para evitar que ésto pase, que mejor que cantar con
alegría:- "BIIIIIIIIIINNNNNNGGGGGOOOOOO".
Se ha oído decir que la esperanza es lo último que se pierde, pues antes
de tirar tu cartón al suelo espera que comprobemos que el bingo es cierto.
No sería la primera vez que alguien se ha despistado...
En el Molonio hay vida hasta después de perder la esperanza. Esta vida
procede de Asturias y tiene forma de utensilio de cocina. Si llegas a haber
tenido la supersuerte de no quitar un sólo número cuando se canta bingo,
podrás llevarte la codiciada Cuchara de Madera. Este último recurso no
se recomienda sino ¿cómo saldrían los purés de puerros de Charlie sin este
implemento? Ten piedad.
El premio no es metálico, es un vale para gastar el importe que te haya
tocado en consumiciones en el bar. El plazo para agotarlo es de una semana,
o sea, será válido hasta el viernes de la semana que viene, incluido.
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